
Las causas judiciales contra el jefe del Ejército, teniente general César Milani, en La Rioja y Tucumán, podrían quedar en la nada. Pese a todas las acusaciones que hay en su contra, el jefe del Ejército se las arregló para presentar documentos que probarían que no cometió delitos de lesa humanidad durante la dictadura.
“Yo no encontré nada para sostener una acusación. Cómo quiere que se lo explique”, se ofuscó el viernes elfiscal federal de La Rioja, Horacio Salman en diálogo con PERFIL. El representante del Ministerio Público investiga a Milani por la presunta “imposición de tortura agravada, allanamiento, privación ilegal de la libertad agravada”. Fue luego de la denuncia presentada por el dirigente Ramón Olivera por lo que le sucedió a él y a su padre, Pedro Olivera, en 1977.
Esta semana, Salman emitió su opinión ante un pedido de la defensa de Milani y observó que, “dada la atipicidad de los hechos denunciados, corresponde hacer lugar a la excepción de falta de acción”. Eso no significa que para el fiscal no habría elementos en contra de Milani, por ahora. Será el juez federal Daniel Herrera Piedra Buena quien decidirá si hay pruebas o indicios para continuar con la investigación.
Esta semana también se conoció que la Cámara Federal de Tucumán ordenó que se investigue la presunta falsificación del acta de deserción del soldado riojano Alberto Ledo, que en realidad desapareció durante una incursión por el monte tucumano en 1976, causa que había sido desestimada y mandada a archivo. Ahora, ambas causas serán anexadas y la defensa de Milani podrá utilizar argumentos similares a los que utilizó en La Rioja. En el expediente que se tramita en esa provincia y al que accedió PERFIL, Milani presentó un documento donde acredita que, el día de la detención de Pedro Olivera, el entonces subteniente se encontraba como oficial de servicio y, al finalizar su turno, fue sancionado con días de arresto.
Según el fiscal Salman, de “los dichos del denunciante, así como los testimonios de la familia Olivera, surge que Milani materialmente no pudo estar fuera del Batallón y que por su jerarquía difícilmente haya podido comandar un procedimiento como el que se le atribuye”.
La otra clave está en cuatro fotografías (una de ellas ilustra esta nota), donde, para el fiscal, las fotos en las que Olivera dijo haber reconocido a Milani son muy distintas a las del joven subteniente.
En un duro escrito de diez páginas, el Centro de Estudios Legales Sociales (Cels), que comanda Horacio Verbitsky, acusó a Salman de interrumpir en forma irregular la investigación que involucra a Milani y de convalidar el pedido de la defensa de que se declare la nulidad del proceso. “El fiscal Salman falta a sus deberes de funcionario ya que desiste de la obligación del Ministerio Público Fiscal de llegar a la verdad de lo sucedido. Si este pedido del fiscal prospera, el Estado argentino incumplirá su responsabilidad y sus obligaciones internacionales de investigar y sancionar”, se indica en el escrito.
Fuente perfil.com
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