jueves, 10 de abril de 2014

Como Boudou y Massa, Bossio se quiere lanzar desde la Anses


En silencio, Diego Bossio esperaba la respuesta. “Metele”, le contestó Cristina Fernández de Kirchner. El titular de la Anses le acababa de admitir, cara a cara, sus aspiraciones para 2015: buscar la gobernación de la provincia de Buenos Aires. La bendición presidencial la obtuvo hace un mes y, desde entonces, focalizó sus habituales desembarcos por todo el país, con cáscara institucional pero políticos a puertas cerradas, al territorio hoy comandando por Daniel Scioli. Para los 30 días de abril, agendó 13 visitas a ciudades bonaerenses, incluyendo su Tandil natal. Y para los próximos seis meses espera haber visitado los 135 distritos. 
“Me parece que puedo aportar algo al devenir de la provincia, pero se va a ir dando. Tengo vocación por la política y pienso en un futuro político. Creo que hay muchas cosas por hacer y por cambiar”, opinó Bossio ante El Cronista. Aunque enseguida aclaró: “Hoy mi responsabilidad pasa por la Anses”. Es lo más cercano a blanquear su pre-candidatura que se le ha escuchado decir. En privado, Bossio es menos elíptico, sobre todo frente a los intendentes bonaerenses que recibe en su despacho, como Los Oktubres. Así, es el primer funcionario nacional que se suma al batallón que pugnará por el Sillón de Dardo Rocha (ver aparte).
Todavía no lo admitirá en público. Pero en la Anses calculan que el lanzamiento será por octubre. Para ese momento será imposible camuflarlo: ya tendrá listo para repartir un libro con sus propuestas de campaña. “Está haciendo una radiografía de la provincia”, cuentan cerca suyo. Y anticipan un esperable desaprobado en su futura evaluación de la gestión sciolista. No se podía esperar otra cosa teniendo en cuenta los convocados: para el relevamiento educativo llamó a Silvina Gvirtz, la ex directora de Escuelas que el gobernador reemplazó por Nora de Lucía. Al igual que otros postulantes, también tiene en carpeta el histórico reclamo bonaerense de descongelar el Fondo del Conurbano, clavado en 
$ 650 millones desde 1995. 
El trampolín de la Anses ya catapultó al renovador Sergio Massa y al vicepresidente Amado Boudou, antes de caer en desgracia. No es llamativo. Para ganarle al desconocimiento, mal que aqueja a varios de sus competidores, cuenta con oficinas en los 135 distritos, fácilmente reconvertibles en virtuales unidades básicas, y un presupuesto para este año de $ 441 mil millones. A diferencia de sus antecesores en el cargo, Bossio tiene hoy un menú más variado de impacto electoral. “Manejás un polirrubro”, se le ha mofado alguna vez el jefe de Gabinete Jorge Capitanich. A los habituales auditorios de la tercera edad, por la caja jubilatoria, el ente previsional sumó actos ante otro rango electoral, gracias a los créditos de vivienda (Procrear), a estudiantes (Progresar) y las netbooks de Conectar Igualdad. 
Con la ayuda de Mauricio Mazzón, hijo del “Chueco”, histórico operador de la Casa Rosada en el peronismo, Bossio ya teje subterráneos contactos con intendentes bonaerenes. En especial con los de su generación (tiene 34 años). Todavía no obtuvo la bendición de los históricos caciques del Conurbano. Pero, como director de Gestar, el instituto de formación política creado por el sanjuanino José Luis Gioja, el titular de Anses también tiene un pie en la Liga de Gobernadore
Fuente cronista.com

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